El comercio binacional entre Venezuela y Colombia en el mes de agosto de 2025 alcanzó un volumen de 754,6 millones de USD, lo que significa un aumento del 8,3% respecto a los 697 millones de USD registrados en el mismo período del año anterior. (Ver anexo No. 1 a continuación).

Entre enero y agosto de 2025, las exportaciones venezolanas a Colombia experimentaron una reducción del -16,9%, situándose en 73,9 millones de USD. Esta cifra representa una caída en comparación con los 88,9 millones de USD registrados en el mismo periodo de 2024.

Entre los principales 5 productos de origen venezolano exportados hacia Colombia durante el período de Enero-Agosto de 2025, siguen resaltando los siguientes: Fundición de Hierro y Acero, Abonos, Aluminio y sus manufacturas, Combustibles y Aceites, y Productos químicos orgánicos. (Ver gráfico No. 2).

Por otra parte, las importaciones de productos colombianos experimentan un incremento del 11,9%, comparando el período Enero-Agosto 2025 vs. Enero-Agosto 2024, alcanzando un valor total de 680,7 millones de USD, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística Colombiano (DANE).
Esto da cuenta de lo estratégico de la relación binacional comercial venezolano-colombiana en términos de “nearshoring”, donde Colombia puede suplir de manera amplia y rápida —por transporte y logística terrestre— la demanda de productos del mercado venezolano, además de las similitudes socio-culturales en los patrones de consumo entre ambos países.
Al mismo tiempo, se mantiene y profundiza la situación de una cesta exportadora venezolana de bajo valor agregado, con una relación 90-10 favorable a Colombia.
Cabe resaltar que los productos líderes en las importaciones desde Colombia son: materias plásticas y artículos de confitería, los cuales presentan un mayor grado de elaboración y valor agregado respecto a los que forman parte de la cesta exportadora venezolana. (Ver gráfico No. 3).

Del total comerciado entre ambos países durante el período enero-agosto 2025, 284 millones de USD se registraron por las fronteras Táchira–Norte de Santander, mientras que entre Paraguachón y Maicao se registró un intercambio de 289 millones de USD.
Esta cifra representa una pequeña contracción frente a los 293 millones de USD del mismo periodo de 2024.
En el período analizado puede evidenciarse que el flujo de mercancías utilizó mayormente el paso fronterizo Paraguachón-Guarero, que recuperó el liderazgo; no obstante, se destaca el crecimiento del 37% en la frontera Táchira–Norte de Santander, pasando de 206 millones a 284 millones de USD.
Por otra parte, el volumen de importaciones desde Colombia es mayor que el de exportaciones desde Venezuela en ambos pasos fronterizos.
Para una mejor visualización del comportamiento general de la relación binacional a nivel cuantitativo —así como de las exportaciones e importaciones—, se presenta un gráfico de barras combinado con una línea de tendencia como conclusión del presente informe de coyuntura comercial. (Ver gráfico No. 4).

De la gráfica anterior se observa que el comportamiento general del comercio binacional mantiene una conducta oscilante en los últimos meses: primero de normalización o meseta, luego con leves incrementos y finalmente con una tendencia a la baja, lo cual obliga a continuar monitoreando el comportamiento de los valores de exportaciones e importaciones, así como a hallar estrategias comunes de incentivo y fomento al comercio binacional, mediante articulación y diálogo público-privado.
Otra de las recomendaciones es impulsar políticas de fortalecimiento de la capacidad productiva-industrial de Venezuela y generar incentivos a la exportación de productos con mayor valor agregado, en sectores donde se poseen ventajas —como consumo masivo, alimentos y medicamentos—, lo cual requiere un trabajo sistemático para la certificación de plantas ante el INVIMA en Colombia.
También se recomienda promover el comercio de servicios en sectores como turismo, tecnología, entre otros.
Finalmente, se sugiere fomentar en las empresas exportadoras venezolanas hacia Colombia estrategias de “inteligencia comercial”, que permitan conocer con mayor profundidad los patrones de consumo y preferencias del consumidor colombiano.







